Carnavales en Venezuela - Historia Tradición y Calipso del Callao
Carnavales en Venezuela: El Desenfreno Sagrado
Cierra los ojos, compai. Imagina el sol picante de febrero tostándote la piel.
Escucha el zumbido: a lo lejos un calipso mueve tus pies; de cerca, el estallido de una bombita de agua contra el asfalto.
Huele a sudor, a cerveza fría y a ese toque metálico del agua de chorro. El Carnaval no es una fecha; es un estado mental de alegría infinita.
Raíces: El Encuentro de Mundos
Nuestra fiesta es un sancocho cultural. Europa trajo la fecha y el "vicio" antes de la Cuaresma.
Pero aquí, el negro africano y el indígena le metieron el tambor y la mística. Mientras la élite bailaba en salones, el pueblo tomó la calle con huevos de agua perfumada y bochinche puro.
La Maña y el Ritual
El Juego de Agua: La regla era simple: si estás seco, eres blanco fijo. Solo valía el grito de "¡tengo gripe!" para salvarse.
La Coronación: Un asunto de estado. Cada pueblo elige su reina y las familias se endeudan por las lentejuelas.
La Negrita: Mujeres de sociedad se cubrían con mallas negras y máscaras. Era su pasaporte para bailar y coquetear con total libertad.
Un País, Mil Carnavales
El Callao: Donde mandan las Madamas antillanas y el Calipso. Los "Medio Pintos" te amenazan con mancharte si no les das una moneda.
Carúpano: Fiesta monumental de mar y sol. Carrozas gigantescas que desafían la gravedad y camiones de sonido que mueven masas.
Mérida: La Feria del Sol. Entre el frío andino, desfiles elegantes y pasodobles que se mezclan con música campesina.